“LA VIDA TE DA SORPRESA…”




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Otra vez, otra vez, vuelve el Grammy otra vez.
Después de algunos inicios esperanzadores para premiar la cultura y la música latina en el mundo de grabaciones musicales, en este principio de siglo, año 2000 se celebraba la primera entrega de los ya famosos premios Grammy Latino. Su inicio fue conflictivo se acusó a los Estefan de manejar en su provecho estos premios. Los premios para mantener su credibilidad deben de ser entregado sin favoritismo, ni complicidad. No se regalan, no se arrebatan… sencillamente se ganan. Desgraciadamente la enfermedad de nuestros pueblos latinos también llega allí. Los tigres del norte junto a otros grupos mexicanos rechazaron la premiación alegando discrimen a los de su país. Más tarde en el 2001 exiliados cubanos ponían una nota triste en los mismos. Protestando por la presencia de artistas sobresalientes venidos de la Cuba revolucionaria. Se olvidaban que estos premios no tienen ideología, no tienen nacionalidad. El ataque al World Trade Center de New York hizo que se suspendiera y más tarde el 31 de octubre, en la ciudad de los Ángeles, en una rueda de prensa fue entregado en el Conga Room de esta ciudad, con la presencia de un pequeño grupo de artistas. La creación del fonógrafo como premio fue ideado en 1997 por la Academia Latina de Grabación de Artes y Ciencias (LARAS). Ya vamos a la decima entrega. Participan en el Grammy todo el que pueda justificar un trabajo en el disco (productor, arreglistas, copistas, músicos, compositores, técnicos de grabación etc.), pudiendo emitir su voto en cualquier lugar donde se encuentre. Recordemos que el primer llamado se hizo a todos los sellos discográficos participantes de la industria musical. Basta llenar las formas y pagar la inscripción de 300 dólares para ser miembro y votar. 16 personas de diferentes países y formaciones diversas son los que conforman este equipo de trabajo, uno de ellos es dominicano. De los nuestros el gran ganador ha sido Juan Luis Guerra y su mejor año el 2007. Juanes ha sido en muchas entregas premiado con altos reconocimientos. Debemos recordar que el Grammy no tiene que ver nada con la venta, es con el aporte a la cultura, con la calidad de producción, incluyendo los técnicos que ahí elaboraron.
Hace dos años la dominicana Karina Pasian compitió en Grammy americano junto a Beyonce y Alicia Keys entre otras. Su sola nominación la coloco en categoría de primera.
En los últimos tiempos se afirma, no sin tener razón que estos premios han sido maleados. Dos dominicanos, Chichi Peralta y Johnny Ventura obtuvieron la deseada presea. Todavía periodistas y personas allegadas al mundo de la industria no se explican como siendo nosotros dominicanos no llegamos a conocer el CD 103 Boulevard grabado por Johnny Ventura bajo los auspicios del sello MP, como álbum de merengue del año. Realmente no conocemos que determina finalmente la nominación y premiación. Cuál es nuestro asombro encontrar que el grupo Aventura aun no logra su primero. “No Fear” dirían los norteamericanos, asombrosamente desde hace mas de tres años Aventura ha logrado un espacio e impacto con una nueva forma de expresar la bachata. Es posible que necesiten una presencia al más alto nivel de su disquera de origen. La realidad demuestra que sin padrinos, no hay caminos.
Además de los sellos ya conocidos, Juan y Nelson y MP siempre se la han ingeniado para tener sus artistas nominados.
Solo nos resta decir como dice Rubén Blades que: “la vida te da sorpresa, sorpresas te da la vida… ay Dios”.





La Biblia en el viejo y nuevo testamento, independientemente de que usted crea o no en ella, es una fuente inagotable de conocimientos. Nos ofrece caminos para cada cosa y uno de ellos que tiene una gran vigencia hoy en día habla de los falsos profetas. Profetizar es: Anunciar

En Dominicana se ha tratado de hacer esto, pero con muy malos exponentes que se conforman con ser intentos colgados en YouTube. Para trascender hay que crear, por eso el que copia, y mal copia, no crea, comienza muriendo. Dos exponentes deben ser sacados del montón:
Por: Iván





















